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IR A NUEVA WEB DE HALCONES (2012)

martes, 2 de marzo de 2010

Cruce de los Andes 12 x 42 kms (26-28/feb/10): primer resumen


Con el gesto de satisfacción y sacrificio de la llegada de Trukero queremos simbolizar la alegría inmensa por el desafío cumplido de haber cruzado los Andes y el agradecimiento también gigante a todos los que de una forma u otra nos han alentado en las diversas instancias del proyecto.

En las próximas horas y días iremos colgando las crónicas, fotos y videos de esta competencia que tiene aristas:

- hermosas respecto del entorno y el cumplimiento del objetivo central de HALCONES (mejoramos seis o siete horas el tiempo total previsto),
- inesperadas en lo relativo a la variación climática (con calor al salir, nevadas y hasta terremoto durante la carrera) y
- desastrosas en lo referente a aspectos organizativos claves, como la nula reacción frente a violaciones por parte de varios de los siete equipos a artículos centrales del reglamento como ser asistidos en carrera, informados, reemplazados por otros atletas, aventados/trasladados en plena competencia de altura varios kilómetros, entre otros puntos. Ante todo esto, la temerosa pasividad del organizador, quien ajustaba el reglamento y los puntos de largada/llegada en una improvisación continua.

HALCONES se mantuvo en todo momento en el cumplimiento del reglamento y del objetivo básico de llegar con la base del equipo preexistente en Montevideo. Igualmente, queremos enviar un agradecimiento GIGANTE a señores atletas y formidables personas como:

- Héctor Yeritano, un caballero gentil-hombre con todas las letras, quien se mandó un carrerón largando a cuatro grados a 2840 mts y culminando a 4290 mts con varios bajo cero, terminando tercero por el gesto incomprensible de quien le acompañó gran parte de la carrera de salir a rematarlo en la última subida ya que la carrera es por tiempos acumulados y no por posiciones, otra muestra de actitudes incomprensibles de algunos equipos.

- Patricio Melo, el "enano", fue todo un titán. Salió en la etapa 12 a luchar con todo y la ganó, a pesar de saber que el tiempo de los suplentes no contaría para la general. Salvo las sillas de ruedas de los Chasquis -que son seres humanos cariñosos con fuerza sobrehumana que volaron en aquellas rutas iniciales y finales (con parciales según ellos mismos de casi 70 km/h)-, Pato realizó el mejor tiempo absoluto de atletas convencionales de todo el cruce con 2.42,15 para una distancia final de casi 40kms hasta el balneario de La Serena.

- Pablo Gardiol, una carta clave para el proyecto. Nos apoyó en todo momento: desde antes de partir con gestiones en la empresa New Balance, en el viaje y durante la carrera (fue uno de los que más etapas de altura presenció) y estuvo a punto de correr como suplente, hasta que nos dimos cuenta de que sería un agotamiento inútil frente a una organización defectuosa -veníamos de muchas horas sin dormir por la cordillera y él había tenido semanas anteriores con bajas en el nivel de los glóbulos rojos por lo que nos apoyó a fondo en todo momento y sabemos que es un amigazo de fierro con el que se puede contar siempre-).

Si el objetivo de HALCONES hubiera sido la competencia, sin dudas, hubiéramos apelado a ellos pero lo principal para nosotros era sentir que el núcleo original podía cumplir el desafío. Realmente, insistimos, estamos MUY ORGULLOSOS de haberlo logrado.

Estar en los Andes y cruzarlos fue algo absolutamente indescriptible. Ver a nuestros compañeros luchando en las rutas, con calor al inicio, al borde de precipicios a 4.770 mts. durante una nevada bajo cero, visibilidad nula y con otros corredores al borde de la hipotermia, es algo muy pero muy impresionante.

Quisiéramos tener unas palabras de aliento para cada corredor:

- Nachito, un guerrero, había tenido un día muy cargado por la ansiedad de la largada, luego estuvo más reposado y vivió una etapa calurosa, en una ruta bastante transitada y luchó desigualmente con la baja presión y la escasa hidratación mientras a otros los abastecían alevosamente contra el reglamento. Sin dudas, una llegada muy gritada y llorada, como se lo merecía.

- Rubito, el incansable. Si hubiera que buscar un Terminator a la uruguaya, ése es Ruben. Frente a todo dolor en la previa de una rodilla muy maltratada, nada le ocurrió y ante todo se repone. Tuvo una brillante carrera disputando primeros puestos, mientras se empezaba a ascender en la noche de la pre-cordillera.

- Pollito (difícil escribir sobre uno, pero trataré de ser objetivo): una buena carrera para los antecedentes. Batallé cuanto pude en los primeros 17 kms. Comencé 2 AM con unos 4 grados y, como saben que me gusta, solo con remera y short, muy cargado de hidratación (unos 3,5k de peso) y con zancada segura. A partir del km 20, la tercera etapa es una elevación continua: en 22 kms hay casi 700 metros verticales (seis veces y media el cerro de Montevideo). En la noche, todos los chanchullos se amparaban en autos que te pasaban y apagaban las luces para asistir de una u otra forma (física o informacionalmente) a los otros una y otra vez. Todo, todo en subida constante. Terminé muy emocionado y satisfecho. Nunca me enteré, hasta que me avisaron al final, de que el piso se había movido en la cordillera.

- Fati, de espíritu pleno. Arrancó con baja temperatura y con 10 kms de subida, para luego pasar a una bajada larga pero no muy marcada en el amanecer entre la precordillera y el valle de Iglesias. Es puro corazón y flema. Al pasar la camioneta de la familia, no dejó de emocionarse y saludarlos con un beso y retomar el ritmo para terminar con temperatura agradable.

- Trukero, el número 9 que todo equipo quiere. Como goleador, Diego estaba muy bien preparado. Largó a media mañana luego de vestirse de momia, con un bloqueador solar sobre todo su cuerpo. Le tocó un ascenso bastante notorio y constante en una etapa adonde suele sentirse el inicio de efectos de la puna. Batalló el primer puesto hasta el km 22 y finalizó segundo con un cambio abrupto de temperatura, la que descendió hasta tres o dos grados. Como ven en la foto, llegó muy emocionado y nos contagió a todos.

- El Yeri, un gentlemen. Como buen Fischer, es un lord inglés. Tuvo que abrigarse más de lo que estaba antes de largar porque el frío era pavoroso. Fue el recorrido que nos heló la piel. Subía y subía. Nadie podía correr allí. Todo era una trotacaminata para humanos de acero, en el que una paraguaya decidió debutar en maratón, con mucha perseverancia. Héctor llegó muy bien, luchando el segundo puesto compartido, arrebatado por un gesto poco entendible que ya comentamos. A esa hora de la tardecita, a casi 4300 metros de altura, el cielo se cerraba y ya estábamos bajo cero. No había nadie en la camioneta que pudiera salir de ella más de cinco minutos y la cabeza era una jaqueca constante. Igualmente, con Gardiol nos dimos la pruebita de trotar y, si hay adaptación lenta al ascenso, el 50% de oxígeno no es impedimento de continuar, pero insistimos, depende de cada organismo. Otros, aun pasivos, sentados en el vehículo, casi se desmayaban y respiraban con dificultad.

- DonDani, nuestro David ante la Goliat naturaleza. Salió bajo cero con un cielo que se iba cerrando. A los 15 minutos de largar, comenzó primero el agua-nieve, luego la nevada en sí, el piso blanco y frío, la cordillera ascendiendo aún, el precipicio allí nomás. Al pasar por la zona de Los Penitentes (hielos eternos), lo vimos luchando en la subida con la nevada y ventisca, pero aquello era inhumano. Hizo unos 28 kms según él. Se negó fuertemente cuando la organización le pidió a los tres últimos que abandonaran aquel trillo imposible de seguir en la brillante nieve de una noche que se venía con los riscos de caídas terribles y las rocas heladas quebrando los pies. Al último competidor, al pisar un charco nevado, los dedos se le pusieron morados al borde de la hipotermia absoluta y la ambulancia se lo llevó. Sin embargo, ese equipo no fue descalificado sino que a los tres se los intimó a retirarse con la penalización de llevar un tiempo de 3 horas más que el ganador de la etapa. De allí, las 7 horas 31 minutos que en realidad están lejos de lo que Daniel hubiera puesto luchando con tesón pero a riesgo de vida. Nadie, pero absolutamente NADIE, de los que vimos lo que aquello fue dudamos de que en este punto la organización tomó la decisión certera. Quizás hubiera sido lo más justo tomar el tiempo del pasaje por el puesto del km 22 y hacer una proyección duplicada para los siete por igual. Pero bueno, lo primero fue la salud y esa cancelación era indudable.

- Ana, la UNO. Es la mujer a la que todos los varones le tuvieron temor y respeto. Largó con la segunda noche entrada, a 3900 metros y con la nevada recién caída. El ripio desastroso, rocas enormes que nunca permitían apoyar todo el pie y que lo pasaban torciendo en la bajada. El frío horrible congelando a los siete. Empezó con precaución y observando bien el panorama nuevo ante ella y cuando la pasamos con la camioneta ya estaba cerca de 5 mins. por km en aquellos riscos enormes y que luego pasaban por una laguna maravillosa bajo la luna que empezaba a asomarse mientras despejaba y descendía. Si le hubieran dado 5 kms más, hubiera llegado segunda o primera ya que finalizó tercera a dos minutos y medio del primero, un chileno experimentado. Fue el primer sub 4 del equipo.

- Gucci, el alfil. Diego fue un incansable. Luchó solo en la noche aun más solitaria. Los choferes de las camionetas y el organizador, en gestos incomprensibles, nos aislaron al delegado y a mí (en labor de prensa), al igual que a los demás delegados sin locomoción propia, en la aduana chilena, que es un albergue precioso de la mejor calidad. Los choferes de esta Van, que eran dos, adujeron cansancio y se acostaron hasta las seis de la mañana. Con Tortu llevábamos 54 horas sin dormir y yo con el maratón arriba y luego de la altura, seguíamos de pie, aunque agotados y furibundos por una decisión unilateral que nos privaría de ver más largadas o llegadas hasta el final. Nos lamentamos cuando nos comentaron que Gucci ya había pasado por la aduana y no pudimos verlo aunque Jorge lo había grabado. Venía bien aunque luchando contra molestias abdominales que le continuaron hasta el regreso. Ante esa realidad, tuvo una muy buena reacción de coraje.

- Jorge, el hombre de la paz. Lo que Jorge debió soportar de parte de la organización no tiene nombre. Él calculaba largar a las cinco de la mañana. Eran cuatro y media casi y seguía parado junto a otros dos competidores (entre ellos, uno en silla de ruedas), esperando que el organizador decidiera darles el número y en qué locomoción trasladarlos unos 30 kms hasta su largada. Igualmente, en todo momento, su tensión siempre estuvo muy bien contenida. Jorge tiene un gran espíritu interno y eso le sirvió también para que estas circunstancias insólitas no lo afectaran. Allí ya amanecía la segunda mañana y las bajadas se hacían más interesantes y ya por pavimento hacia pequeños poblados y praderas contenidas entre las sierras.

- María, la revelación. Tuvo un muy buen tiempo para sus propias previsiones. Otra más que, a paso sostenido, debió remar sola frente al vacío de la organización que, como para muestra basta un botón, llegó a hacer que una competidora argentina realizara varios cientos de metros más luego de que ni arco ni fiscales le dejaran. En varias etapas, a cien metros de llegar los competidores, retiraban los arcos a pesar de los gritos incomprendidos de los delegados.

- Magic, un regreso esperado. Fue el que más había imaginado su etapa. Desde el inicio, sabía que quería llegar al final, bien y seguro. Retomó ritmos de maratón que hace años no realizaba, lo que le devolvió una gran confianza y lo animó. Fue un maratón curioso, en el que los organizadores inventaron un punto en medio de la nada de la cordillera para largar que decía 37600 y que terminó siendo de casi 40kms. y que comenzó con una apuradísima largada que no respetó siquiera ni esperó a que el corredor discapacitado se pusiera sobre la silla en la que el organizador dijo: "Como saben, en Chile están de duelo; aun no sabemos si la carrera podrá terminar adonde está previsto; ustedes larguen y nosotros en todo caso iremos adelante marcándoles por dónde los llevamos" (palabras más, palabras menos). Como ya mencionamos, Martín, el chico de la silla, se repuso de salir 3 minutos más tarde e hizo un tiempazo de 2h 11m. Luego tuvo el gesto enorme de pedirnos la bandera uruguaya e ir a buscar a Patricio con la silla para entregársela por la avenida principal de La Serena y vencer como primer atleta convencional. Más tarde se hizo lo mismo con Magic, quien llegó con una bandera realizada por sus hijos y con sus caras impresas recortadas a su lado para un final muy esperado.

- Unas palabras especiales para Tortu, el delegado y patriarca. Fue incansable. Marcelo se constituyó como el mejor delegado, por lejos. Estuvo en todas las largadas y llegadas que nos permitieron, registrando tiempos cuando nos dejaron y luchando con los reclamos una y otra vez sucedidos ante las faltas al reglamento constantes y notorias frente a las cuales ni se nos respondía, como si se tratase de algo orquestado entre grupos de viejos conocidos o frente a lo cual no hubo un principio de autoridad o equidad. La carrera número 12 había terminado hacía dos horas y aun no sabíamos los puestos parciales de varias etapas ni finales, es decir, los tiempos de los compañeros de las etapas 9, 10 y 11, no sabíamos si habían llegado bien, si los traerían a La Serena para compartir con nosotros el final frente al desolado faro bajo un sol recalcitrante y el cancelado "ágape" con la excusa del duelo por los terremotos. Con Tortu tuvimos un delegado de lujo que, aun sin dormir, estuvo en cuanto se nos permitió, que sufrió el mal de la altura sumado al agotamiento y aun así estaba de pie listo para seguir peleándola hasta el final.

En suma, el cruce fue una experiencia única, una mezcla de vivencias y sentimientos, de alegrías y tristezas ante una organización que hacía las cosas bien cuando delegaba en otros (ej, ambulancias, algunas de las camionetas contratadas no otras) y horrenda en asuntos básicos humanos, desde el frío recibimiento hasta la inexistente mínima excusa o devolución de los reclamos verbales de los delegados. Otra: se llegaba y ya el arco se había ido porque había uno solo para cubrir todo, no había un mínimo asistente con agua al llegar -cada uno tenía que auto asistirse con los compañeros, si es que a estos se les permitía ir a verlos llegar-, existía falta de autoridad ante las faltas reglamentarias de los equipos chilenos principalmente y algunos locales, que corrían sin mochilas o con casi nada, y les cambiaban éstas (prohibido), les daban Gatorade (prohibido), los aventaban (especialmente en la altura, etapas 6 y 7) para adelantar terreno (anti ético sobre todo), los esperaban ida y vuelta con autos pasando en la soledad de la ruta con luces apagadas para darles información e hidratación (prohibido), entre otros aspectos desastrosos como albergar a los atletas junto a una murga de adolescentes de 14 años fumando y llegando en la madrugada a los gritos, "durmiendo" en cuartos mixtos junto a redoblantes y bombos el día de nuestra largada.

HALCONES está muy satisfecho por haber cumplido el objetivo de haber cruzado los Andes y terminar unas siete horas por debajo de los tiempos previstos a la ida. Somos un grupo de atletas amateur que fue a concretar una meta personal y grupal y lo hicimos, que intentamos que la experiencia de contacto con nuestros límites nos fortaleciera y empujara, y esperemos que así lo realice, un grupo que regresa sabiendo que aún es válida la fórmula mosquetera: que todos somos UNO y que, a la vez, cada uno somos TODOS.

Mil gracias por los mensajes y signos de apoyo. Nos vemos muy pronto.

Por HALCONES,

Pollito

1 comentario:

Tano dijo...

Soy un chileno debutante en el Cruce de Los Andes, he corrido 4 maratones y una ultra de 52K. Participé del equipo de La Serena, 5to relevo y concuerdo con muchas falencias de la organización detalladas acá, pero no puedo dejar pasar calumnias escritas en este blog.
- NUNCA el equipo chileno de La Serena aventó a alguno de sus integrantes y creo que otro equipo chileno tampoco lo hizo. Me parecen opiniones de sumo livianas y sin fundamento sólo para descalificar un triunfo. Sólo como ejemplo, Juan Quero (ganador relevo 7) es minero y entrena todos los dias del año a 3.000 msnm, el fué escoltado los 42km por carabineros y no pudo hacer un mejor crono por la nieve que le molestaba la visibilidad. Es un monstruo en la montaña y su principal motivación era ganarle al otro chileno, Juan Encina, ultramaratonista, que lo había mirado en menos.
- La organización autorizó a nuestro delegado Queno Sulantay para entregar en los puestos de abastecimiento el liquido que desease el corredor. Esta autorización fué revocada a partir del 3er relevo porque según se nos dijo los otros equipos no tenian forma de desplazarse a los puestos.
De ahi en adelante los corredores fuimos abastecido como todos en los lugares autorizados. Desconozco si el otro equipo chileno (profe Oscar) hidrató en zonas no permitidas a sus corredores.
Mejoren hermanos uruguayos y no inventen ventajas extradeportivas donde no las hay. Saludos.